Mostrando entradas con la etiqueta Escuela de padres. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Escuela de padres. Mostrar todas las entradas

domingo, 29 de enero de 2017

Lo estás haciendo bien

¡Eh, tú! La que está sujetando a un bebé con una mano mientras se limpia las babas de la camisa con la otra. La que ha conseguido acostumbrarse a ducharse en 2 minutos. La que se pelea con sus hijos para que hagan los deberes. La que está tan cansada al final del día y la que se siente tan abrumada por tener que volver a repetirlo al día siguiente. Quiero decirte algo:

Lo estás haciendo bien.

Voy a decírtelo otra vez: tienes que creértelo.

Lo estás haciendo bien.

Sé que no lo parece cuando tu bebé se pone a llorar y tú has hecho todo lo posible para que se calme pero aun así sigue. Le has cantado, mecido, cogido en brazos, tarareado, has hecho que expulse los gases y le has cambiado el pañal, pero el niño sigue llorando. Puedes llegar a pensar que obviamente no llevas bien esto de la maternidad porque, si lo hicieras, tu hijo estaría sonriendo y haciendo gorgoritos. Pero estás haciéndolo bien. Estás dando todo lo que puedes, todo tu tiempo y tu energía, para que tu hijo sea feliz, y eso es admirable.

Es posible que parezca que no estás haciendo un buen trabajo cuando tus días se reducen a rabietas, gritos, malentendidos y también a sopesar si deberías hacer otro puzle con tu hijo de 3 años o si deberías salir corriendo. Les haces su comida favorita y te responden con un "puajjj". Les dices que es hora de jugar y no quieren estar contigo. Te propones hacer cosas en casa y no te dejan en paz. Es difícil y quieres llorar. Pero no pasa nada, porque lo estás haciendo bien.

A todas las madres que tienen niños que ya van al colegio y que lo dan todo para enseñarles lo que está bien y lo que está mal, todo sobre la interacción social, la amistad, la sinceridad y el buen comportamiento: también lo estáis haciendo bien. Todos los días tenéis que dejar que vuestros hijos salgan al mundo real y esperáis que tomen buenas decisiones, que sean amables, que elijan respetar a la autoridad, que prefieran ser generosos. Veis cómo se alejan corriendo hacia el patio del colegio -el mundo desconocido- y lo único que podéis hacer es esperar que lo que hacéis sea suficiente.

Es suficiente, confiad en mí.


Nadie es perfecto, todos tenemos defectos. Yo grito mucho a mis hijos. No paso suficiente tiempo con ellos. Muchas veces me parecen lo más aburrido del mundo. Dejo que vean demasiado la televisión y que coman demasiadas gominolas. Puede que a ti te pase lo mismo o que hagas algo diferente. Sea como fuere, son cosas sin importancia. Sé que te parece muy fuerte que tu hijo se sepa de memoria todos los episodios de Dora la exploradora, pero en realidad no es para tanto.

Lo importante es que tus hijos te quieren. Puede que no te lo digan, es cierto. Puede que se enfaden contigo por muchas cosas. Pero te quieren. Te quieren porque les das un beso de buenas noches. Te quieren porque, cuando están enfermos, les regalas un juguete nuevo. Te quieren porque has puesto su canción favorita 712 veces seguidas. Te quieren porque les lavas su camiseta preferida. Te quieren porque te acuerdas de algo gracioso que hicieron la semana pasada. Te quieren porque les cuidas.

Y, si tus hijos te quieren, es que lo estás haciendo bien.

Sé que esa culpabilidad maternal no se esfumará así como así. Sé que no te calmará cuando estés llorando de puro agotamiento. Pero espero que te dejes convencer por estas palabras, aunque sea sólo por un momento, y que te otorguen un segundo de alegría en medio de un día caótico.

Lo estás haciendo bien.

Autora: Toni Hammer

Este post fue publicado originalmente en la edición estadounidense de 'The Huffington Post' y ha sido traducido del inglés por Irene de Andrés Armenteros.

viernes, 12 de febrero de 2016

Los peligros de Internet

Por un internet más seguro para nuestros hijos.


Fundación Alia2 pone en marcha una iniciativa que busca concienciar y sensibilizar a los padres: si es fácil engañar a un adulto, aún lo es más hacerlo a un menor.


Campaña #tengotunúmero

viernes, 29 de enero de 2016

Educar con humor... es posible

Carles Capdevila nos ofreció en el encuentro "Gestionando hijos" de Madrid (diciembre 2015) un divertido discurso sobre la paternidad.


Veinte años y un día de paternidad (“que suena a condena, pero es una de las condenas más divertidas y apasionantes”) dan para mucho y de todo ello habló Carles Capdevila en su genial ponencia en Madrid, donde rememoró todas las etapas de la vida de sus cuatro hijos: desde las preguntas impertinentes de los vecinos al conocer el embarazo hasta el momento que nunca pensó vivir: recoger a su hija mayor de un concierto por la noche.

En medio de las carcajadas del público, Carles compartió 10 lecciones que le han dejado esta condena, como que cada niño es distinto, que los niños prodigios son pocos, que los riesgos existen o que la paternidad y la maternidad nos provocan contradicciones.

viernes, 15 de enero de 2016

¿Qué me preocupa de la educación de mis hijos?

Con motivo del evento que Gestionando Hijos celebró en el mes de diciembre de 2015 en Madrid, Madresfera nos invitó a participar dando nuestro testimonio sobre la pregunta:

¿Cuál es vuestra principal preocupación en la educación de vuestr@/s hij@/s)?

Mi respuesta fue la siguiente:


Aunque he de reconocer que me siento muy identificada con el testimonio que dieron, en clave de humor y versión musical, mis "superhéroes" Olga y Antonio (@olgayantuan).


Porque educAR acaba en "ar":
EDUCAR
ANIMAR
MEJORAR
AMAR

martes, 5 de enero de 2016

Navidad con un bebé

Thad y Esther Anderson  han acumulado mil y una aventuras en los últimos 6 años desde que se casaron. Y como no tienen miedo a decir cómo es su vida, con su cámara en mano graban sus peripecias ellos mismos. 


En esta ocasión, las cosas se ponen un poco más complicadas cuando se tiene un bebé en la casa en la época navideña. Thad y Esther han aprendido de la manera más difícil.

Realmente genial.
 

Sígueles en:

viernes, 18 de diciembre de 2015

Querido Papi

Una de cada tres mujeres en el mundo experimentará violencia física o sexual en su vida, por lo general de una pareja masculina (OMS).

Care Norge, una entidad humanitaria de Noruega nos conmueve por dentro y nos da un toque de atención sobre este drama tan real.

Hijas de todas las edades, de todos los países y en todos los ámbitos de la vida están en riesgo. Todo el mundo podemos hacer algo.

El padre tiene una responsabilidad especial y una oportunidad única para evitar que su hija se convierta en una víctima de la violencia.

Este vídeo debemos compartirlo con otros padres #DearDaddy



"Querido Papá:
Quería agradecerte por cuidar tan bien de mí, aunque ni siquiera he nacido todavía. Sé que ya te esfuerzas más que Superman, no dejas ni que Mamá coma sushi.

Pero necesito pedirte un favor.

Advertencia: Se trata de chicos.

Porque yo naceré  niña, lo que significa que para cuando cumpla 14 años, los chicos en mi clase me habrán llamado puta, perra, zorra y otras muchas cosas. Es solo una broma, por supuesto. Cosas que hacen los chicos. Así que a ti no te preocupa, y entiendo eso.

Quizá tú hiciste lo mismo cuando eras joven, para impresionar a los demás chicos. Estoy segura de que no lo hiciste con mala intención.  Aun así, algunas personas no entenderán la broma. Y graciosamente, no lo digo por las chicas, sino por algunos de chicos.

Para cuando cumpla 16 para algunos chicos habrán metido las manos en mi pantalón cuando esté tan ebria que no me puedo parar. Aunque diga que no, sólo se reirán. Es gracioso ¿no? Si me vieras Papá, estarías tan avergonzado, porque estoy ebria.

No es sorprendente que seré violada cuando tenga 21. Camino a casa en un taxi conducido por el hijo del tipo con el que ibas a nadar todos los miércoles. El tipo que decía siempre bromas groseras. Pero, por supuesto, eran solo bromas, así que te reías. Si hubieses sabido que su hijo me violaría le habrías dicho que se controlara. Pero, ¿cómo ibas a saberlo? Era solo un niño haciendo bromas. Y en todo caso, no era tu problema, sólo estabas siendo agradable. Pero su hijo, que creció con estas bromas se convierte en mi problema.

Luego, finalmente conozco al tipo perfecto. Y estás tan feliz por mí, papá, porque me ama. Es inteligente, tiene un gran trabajo, y va a esquiar tres veces a la semana, como tú.
Pero un día deja de ser el tipo perfecto y no sé por qué. Espera, ¿estoy exagerando? Sé que no soy el tipo de mujer que es víctima. Me criaron para ser una mujer fuerte e independiente. Pero una noche él se siente abrumado, con el trabajo, la familia y la boda que se acerca. Así que me dice puta. Tal como tú una vez le dijiste puta a una chica en la escuela. Luego otro día me pega, yo me sobrepasé, a veces realmente puedo ser odiosa, pero todavía somos la mejor pareja del mundo y estoy tan confundida, porque le amo, pero le odio, y no estoy segura de si hice algo malo.

Luego un día casi me mata, todo se vuelve negro. A pesar de que tengo un doctorado, un trabajo fantástico, buenos amigos y familia, fui bien criada. Nadie pensó que esto sucedería.

Querido Papá, este es el favor que te quiero pedir. Una cosa siempre lleva a la otra, así que detenlo antes de que tenga la oportunidad de comenzar. No dejes que mi hermano llame puta a las chicas, porque no lo son. Y un día un niño pequeño puede que piense que es verdad. No aceptes las bromas groseras de tipos raros en la piscina, o incluso de amigos, porque detrás de cada broma hay cierta cantidad de verdad.

Querido Papá, sé que me protegerás de leones, tigres, armas, coches e incluso sushi sin siquiera pensar en el daño que te hagan a ti.
Pero querido Papá, naceré niña, por favor, haz todo lo que puedas para que eso no sea el mayor peligro de todos."


Para que nacer niña no sea el mayor de los peligros.  #NoalaViolenciadeGenero

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Malas noticias

Los niños viven este mundo, escuchan y saben lo que pasa a su alrededor.


¿Cómo podemos hablar con los niños de las malas noticias que vemos en la TV?

  • Acomodemos nuestros sentimientos antes de explicarles algo a nuestros pequeños.
  • Dejemos que los niños hablen y expresen lo que sienten.
  • Evitemos el tono dramático.
  • Respondamos con la verdad y de manera simple.
  • No mintamos, no minimicemos ni exageremos las cosas.
  • Evitemos los detalles.
  • Trasmitamos seguridad y que se sientan a salvo.
  • Expliquemos con un mapa dónde sucedieron los hechos.
  • No asociemos al color de la piel, la nacionalidad o la religión.
  • Limitemos el consumo de noticias, cuidemos mucho las imágenes que ven.
  • Veamos la TV todos juntos. Pasemos el tiempo con nuestros niños.
  • Volvamos a hablar con nuestros pequeños del asunto las veces que sea necesario.

miércoles, 28 de octubre de 2015

Lo haces y punto

Varios desconocidos se sometieron a un experimento sobre horarios laborales. No os perdíais el vídeo porque os vais a llevar una gran sorpresa. 



Una triste realidad en nuestro país. Sorprendente vídeo. A los padres no nos dejará indiferentes.



Después de ver el vídeo FIRMAD en:
http://www.change.org/lohacesypunto  Yo ya lo hice hace mucho tiempo. Porque creo que es una firma necesaria.

#lohacesypunto

martes, 20 de octubre de 2015

Cuando más lo necesite

Un mensaje de abuelos a padres. ¿Quién mejor para aconsejar a las madres y padres sobre sus hijos/as adolescentes?


La adolescencia es una etapa crucial en la vida de nuestro hijo. Querámosle cuando menos lo merezca, porque será cuando más lo necesite.

Vídeo realizado por Hirukide (Federación de Familias Numerosas de Euskadi), para animar y motivar a las familias con hijos adolescentes. 

La adolescencia es una de las etapas más importantes de la vida de nuestros hijos, pero también de las más difíciles para las madres y padres.

Conecta con tu niño interior

Con el paso de los años, los adultos perdemos conexión con nuestro niño interior. Las diferentes responsabilidades nos encierran en un traje de adulto. Como consecuencia olvidamos la habilidad de jugar.


En este vídeo se presenta la máquina que conecta a los padres con su niño interior. #ElNiñoQueLlevoDentro.

Merece la pena verlo, son sólo 3 minutos de tu tiempo y te hará reflexionar.


No necesitas una máquina para conectarte con tu niño interior.
Juega con tu hijo.
No impongas jerarquía.
Siéntate a la misma altura que tu hijo.
Cuando juegues no des órdenes, simplemente juega.
Si te mancha, no reniegues, mánchalo tú también.
Un niño feliz, está más abierto al aprendizaje.
Conéctate con tu hijo, conéctate con tu niño interior.
¡¡¡¡JUEGA!!!!

miércoles, 7 de octubre de 2015

Mi niño, eres único

Cada niño consigue sus propios logros, debemos de sentirnos orgullosos de nuestros niños, sin compararlos, ya que ellos son únicos.


martes, 6 de octubre de 2015

Cambiar el mundo

Un científico, vivía con preocupación todos los problemas del mundo. Estaba decidido a encontrar por todos los medios una solución. Pasaba días en su laboratorio, en busca de respuestas.

Cierto día, su hijo de 7 años, invadió su lugar de trabajo, dispuesto a ayudarle a encontrar esa ansiada solución.
El científico, nervioso por la interrupción, le pidió al niño que fuese a jugar a otro lugar. Viendo que era imposible sacarlo, el padre pensó en algo que pudiera distraer su atención.
Encontró una revista, donde había un mapa del mundo, ¡justo lo que precisaba!
Con una tijera, recortó el mapa en varios pedazos y se los entregó al niño con un rollo de cinta, diciendo: Hijo, como te gustan tanto los rompecabezas, te voy a dar el mundo en pequeños pedazos, para que lo repares.

El científico pensaba, quizás demore meses, quizás nunca lo logre, por lo menos, me dejará tranquilo por un tiempo; pero no fue así.
Pasada algunas horas, escuchó la voz del niño:
- "Papá, papá, ya hice todo, conseguí terminarlo."
Al principio el padre no dio crédito a las palabras del niño. ¡No puede ser, es imposible que a su edad, haya conseguido recomponer un mapa que jamás había visto antes!


Levantó la vista de sus anotaciones, con la certeza de que vería un trabajo digno de un niño. Para su sorpresa, el mapa estaba completo. Todos los pedazos habían sido colocados en sus debidos lugares. ¿Cómo era posible? ¿Cómo había sido capaz?
- "Hijito, tú no sabías cómo es el mundo, ¿cómo lograste armarlo?"
- "Papá, yo no sabía cómo era el mundo, pero cuando sacaste el mapa de la revista para recortarlo, vi del otro lado la figura de un hombre. Así que le di la vuelta a los recortes y comencé a recomponer al hombre, que sí sabía como era.
Cuando conseguí arreglar al hombre, di vuelta la hoja y me di cuenta que había arreglado al mundo."

Si yo cambiara, cambiaría el mundo.

Autor: Anónimo

viernes, 2 de octubre de 2015

Un pájaro

Un pájaro posado en un árbol nunca tiene miedo de que la rama se rompa, porque su confianza no está en la rama sino en sus propias alas.

Trabajemos con los niños para que crean en sus alas.

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Gestionando hijos

Carles Capdevila es director del diario Ara y colaborador del espacio Guía de Padres del programa Hoy por Hoy de Cadena Ser. Además, es padre de 4 hijos. Ofreció en el encuentro de "Gestionando hijos" de Barcelona un discurso lleno de humor sobre la labor de un padre.


Su ponencia fue el colofón final del encuentro y suscitó entre el público carcajadas hablando de la importancia del sentido del humor en la educación de nuestros hijos.

No os perdáis su intervención.

viernes, 18 de septiembre de 2015

10 formas de decir TE QUIERO a nuestro hijo

1. Háblale de manera amable y respetuosa.
2. Pregunta: ¿cómo puedo ayudarte?
3. Cuando le hables, mírale a los ojos.
4. Exprésale y demuéstrale que lo amas, dile: confío en ti.
5. Desarrolla confianza.
6. Deséale un buen día cuando salga para el colegio.
7. Abrácele frecuentemente.
8. Di lo siento y pide disculpas si te equivocas.
9. Reconoce y valora sus sentimientos.
10. Que "te amo" sea la última frase que le digas cada noche.



Es sencillo dar amor a nuestros pequeños.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Cómo gestionar las pataletas infantiles

Las pataletas o explosiones de rabia son muy comunes en niños de hasta 5 años de edad, aunque pueden mantenerse hasta que son mayores y suponen una verdadera pesadilla para los padres.

Pueden surgir en momentos estresantes para el niño, como el comienzo del curso escolar, o por detalles de los que ni siquiera hemos sido conscientes.

Generalmente, las pataletas o rabietas son una forma de llamar la atención. Los pequeños tratan de afianzar su individualidad y dictar sus propias normas, y reaccionan de este modo cuando hay algo que no es como ellos quieren. Es su modo de canalizar su frustración. Por eso, pueden suceder en cualquier momento y sin que nos lo esperemos: en público, en una situación cotidiana, cuando el niño está cansado, si se siente desplazado o ignorado.

Cuando razonar no sirve de nada.
En muchas ocasiones el motivo de una rabieta es insignificante, nunca ha supuesto un problema con anterioridad y la reacción parece desmesurada. Por eso, cuando se trata de solucionar problemas de conducta de este tipo, es decir, puntuales, el motivo que lo ha desencadenado no suele ser demasiado importante. A veces el propio niño es incapaz de explicar o expresar el porqué de su enfado, y mucho menos en el momento en el que está sucediendo la rabieta. Tratar de razonar no es efectivo y la reacción en estos casos tiene que ser diferente.


Decálogo para reaccionar ante las rabietas

Damos algunas claves para saber gestionar y evitar las rabietas que sucedan en el futuro. Los siguientes consejos son sencillos y efectivos y nos ayudarán no solo a controlar la situación cuando suceda, sino a resolver el problema a largo plazo:

1. Mantengamos la calma.
Si la tranquilidad es útil ante cualquier problema con nuestro hijo, ante una pataleta resulta imprescindible. Aunque cueste, tratemos de no alterarnos con los gritos, patadas o llantos, ya sea en casa o en un lugar público.

2. Actuemos como si no pasara nada.
La rabieta es una forma de llamar la atención y un arma que nuestro hijo utiliza para conseguir lo que quiere, ya sea de manera consciente o inconsciente. Por eso, ignorar su actitud es la herramienta adecuada para evitar el chantaje.

3. Llevémosle a un lugar más tranquilo.
Si tiene la rabieta en la calle o en un lugar público, lo mejor es que llevemos al niño a un espacio más tranquilo para que se calme. A veces, cambiar de lugar es suficiente para reducir el estrés o hacer que el niño olvide más rápidamente el motivo de su enfado.

4. Dejémoslo solo.
Lo recomendable es que, cuando nuestro hijo tenga una rabieta, tratemos de dejarlo solo, porque así no podrá utilizar su rabia para llamar nuestra atención. Nos aseguramos de que está en un lugar seguro y nos alejamos. Podemos vigilarlo a cierta distancia, pero intentando que no se dé cuenta de que le observamos.

5. Le hacemos ver que no sirve de nada.
Si la rabieta continúa en nuestra ausencia, podemos decirle que le atenderemos cuando se calme. Debemos hacerlo con una frase corta y comprensible, y, a continuación, siguiremos ignorando su actitud hasta que la pataleta cese. No insistamos ni le otorguemos más atención.

6. Mantengámonos firmes.
No cedamos ni le concedamos lo que quiere por cansancio, porque estaremos confirmándole que la rabieta funciona. Debemos aguantar hasta que se calme.

7. Escuchémosle solo cuando esté tranquilo.
Si el niño ya tiene edad de hablar, cuando se tranquilice podemos intentar averiguar lo que le ocurría. Así entenderá que expresar con palabras un problema es la forma de lidiar con la frustración o el enfado. No significa que debamos ceder a lo que pide si no es adecuado, pero sí debemos escucharle y explicarle por qué debe actuar de una manera u otra.
Ayudemos a nuestro hijo a conocer sus emociones y así sabrá canalizarlas mejor.

8. No le demos importancia.
Cuando el niño se relaje y por fin esté dispuesto a razonar, no insistamos en reñirle o castigarle. Simplemente, hay que animarle a pedir perdón y dejémosle claro que una actitud agresiva no le servirá para nada, ni ahora ni en el futuro. Esta es la única manera de evitar que las pataletas se conviertan en un recurso del niño para conseguir lo que quiera, ya sea nuestra atención, un juguete, hacer algo que le gusta o dejar de hacer algo que le disgusta.

9. Reafirmemos su arrepentimiento.
Si el niño se muestra arrepentido tras la pataleta, debemos apoyarle, perdonarle y olvidarnos del suceso.

10. La próxima vez, tratemos de prevenir.
Para evitar las rabietas antes de que sucedan, intentemos establecer límites antes de realizar una actividad. Por ejemplo, antes de ir de compras haz una lista y expliquémosle que solo compraremos lo que esté anotado. También es útil cerrar el rango de opciones, por ejemplo, al darle a elegir a qué quiere jugar, le ofrecemos dos o tres opciones para que decida entre ellas.

Fuente: Aulaplaneta

jueves, 27 de agosto de 2015

Cómo preparar a nuestros hijos para la guardería o "el cole"

Comenzar la guardería o "el cole" es una transición grande, pero emocionante en la vida de un niño.

Este cambio puede provocarles miedos y estrés tanto a nosotros como a nuestro hijo, especialmente si es la primera experiencia de nuestro chiquitín en la escuela. Sin embargo, si tomamos algunas medidas para prepararse y preparar a nuestro peque para esta nueva experiencia, puede aliviar un poco la ansiedad y lograr que empiece las clases de una manera genial.

1. Comencemos a hablar del "cole" pronto.
Hablémosle de su nuevo cole unas semanas antes de que comiencen las clases. Contemos a nuestro hijo todas las cosas positivas y emocionantes del cole, pero también escuchémosle y contestemos sus preguntas.

2. Estemos atentos a las emociones que exprese.
Entusiasmo, miedo, ansiedad, alegría, tristeza, confusión...
No contestemos solamente a sus preguntas, sino también consolémoslo y/o  tranquilicémolo para ayudarlo a sentirse más seguro con respecto a ir al "cole".

3. Visitemos el "cole".
Averigüemos si la clase del peque ofrece un día de orientación o de visita. Podremos ir juntos a conocer a la profe, a otros niños que estarán en la clase y a otros padres. Además, podremos averiguar qué horario diario tendrá nuestro hijo. Si no hay un día de orientación, llevémosle  al "cole" un día cualquiera, caminando por los patios juntos y jugando en el patio de recreo.

4. Tratemos de que nuestro hijo conozca a otros niños que irán también al "cole".
Si es posible, organicemos una reunión de juego con niños que estarán en la clase de nuestro hijo. Quizá ya conozcamos familias con niños que tienen la misma edad que el nuestro o que conozcamos a algunas cuando visitemos "el cole". También podemos preguntar a la profe si hay familias que vivan cerca de donde vivimos o que también sean nuevas en el cole. De esta forma, no todas las caras del aula serán desconocidas cuando nuestro hijo vaya al cole el primer día, y podemos conocer a otros padres con quienes intercambiar experiencias.


5. Establezcamos una rutina.
Durante las semanas anteriores a que nuestro hijo comience el "cole", establezcamos una rutina para los días de clase. Acostemos al peque como si al día siguiente tuviera que ir al cole y despertémoslo por la mañana para que se prepare (se vista, desayune y se lave) como si fuera una mañana de clase.
  • Si ésta es la primera experiencia de nuestro hijo en un entorno escolar, elaboremos un horario para el día similar al que tendrá que respetar en el cole para que se acostumbre a la estructura.
  • Si nuestro peque va a llevar el almuerzo o una merienda al cole, asegurémonos de que los recipientes o envases sean fáciles de abrir y cerrar.
  • Si lleva una mochila al cole, asegúrate de que le calce bien y pueda ponérsela y sacársela fácilmente.
6. Practiquemos con él actividades diarias.
Si nuestro hijo nunca fue al cole, es aconsejable practicar con él algunas cosas durante las semanas anteriores a comenzar. Si no estamos seguros de si el peque puede ir al baño solo, sacarse y ponerse los zapatos o ponerse el abrigo, podemos practicar estas cosas con él. Preguntemos a la profe qué espera que nuestro hijo sepa hacer y avisémosle si hay algo con lo que tiene dificultad.

7. Démosle tiempo.
Es conveniente llegar con mucha anticipación el primer día, especialmente si es la primera experiencia escolar de nuestro hijo. Cuando llegue el momento en el que debamos irnos, nos aseguraremos de despedirnos. Irse a escondidas de la clase cuando nuestro hijo no está mirando hará que la transición sea mucho más difícil para él, y además puede asustarse cuando se dé cuenta de que usted no está.
A algunos niños les lleva más tiempo que a otros adaptarse y sentirse cómodos con la nueva rutina escolar. Estemos preparados para que tenga altibajos durante las primeras semanas. Si nos da mucho trabajo la transición o si tenemos preguntas sobre cómo va todo, pidamos algunas ideas a la profe de nuestro peque.

miércoles, 4 de marzo de 2015

Cambios

Queremos cambios a mejor, pero para ello también nosotros también tenemos que mejorar. Cambiemos y se notarán los cambios. 

miércoles, 18 de febrero de 2015

Luna lunera

Aprendamos de la luna, que aunque se encuentre sola, no para de brillar.

¡Siempre con ánimo!


miércoles, 4 de febrero de 2015

Cómo educar a un niño testarudo

Un niño obstinado, terco o caprichoso es el que no acepta órdenes, ni sugerencias, ni peticiones, ni consejos. Es un niño reacio a la obediencia y al cumplimiento de algunas reglas. A todo lo que les piden los padres, su respuesta es siempre negativa y su actitud rígida. En todo está en desacuerdo, y lleva la contraria. Es un niño impulsivo, que intenta conquistar espacio para su propia voluntad. La terquedad es la negativa a todo contacto humano mediante un retraimiento hacia sí mismo. Son, por ejemplo, los niños que se ponen "de morros" en un rincón porque no quieren recoger los juguetes, o por qué no quieren comer lo que le ponen a la mesa, o por qué no quieren jugar nunca a nada de lo que se les propone. El paso siguiente es la resistencia, es decir, las famosas rabietas.

Educar los niños en la obediencia
La obediencia, como cualquier otro valor, también se aprende en la educación. Si el niño no aprende a tener límites, desde la más temprana edad, cuando despierte su conciencia, no aceptará ningún tipo de límite y se convertirá en terco y obstinado.

Cuando el niño crece y sigue comportándose con actitudes no buenas, lo que antes parecía divertido para los padres, ahora les puede llegar a preocupar. Entonces el niño se preguntará: "¿por qué esto mismo antes les hacía gracia y ahora me castigan por ello?". Cuando los padres quieran ponerle límites, el niño sentirá que están siendo injustos con él. "¿En qué nos hemos equivocado en la educación para que nuestro hijo se haya convertido en un niño terco?" .

Es absolutamente normal que en unos periodos determinados, entre los 3 y 4 años de edad, el niño se muestre testarudo. A esta edad, el niño descubre su "yo" y con él su propia voluntad. El problema es cuando la terquedad persiste e invade otras etapas del niño.


Sugerencias para controlar y cambiar la conducta terca:
- Los límites son una llamada "al orden" de este impulso. Unos límites claros, aplicados con comprensión y paciencia, son necesarios para encontrar el equilibrio entre padres e hijos.

- No permitamos ni aceptemos la terquedad del niño. Si lo permitimos, ella se instalará para siempre en su vida.

- Diferenciemos la terquedad del enfado. Un niño, como cualquier otra persona, tiene el derecho a enfadarse, a no estar "de acuerdo", pero hay que evitar a que eso se transforme en una actitud tozuda y obstinada.

- Si nuestro niño es terco, que nosotros como padres no actuemos de la misma forma con él o entre nosotros mismos.

- No usemos la fuerza o el castigo físico para combatir la terquedad de los niños.

- Brindemos al niño con una educación basada en valores como el respeto, la paciencia, la bondad, la tolerancia, etc.
De nada sirve que nosotros, los padres, utilicemos la discusión, la autoridad desenfrenada, la humillación y el enfado para educar a nuestros hijos y luego exigirles lo contrario. Se debe educar con el ejemplo. Los niños necesitan de “espejos positivos” en los que mirarse.

- Debemos tener el mismo grado de exigencia en cuanto a nuestros hijos. La terquedad y la resistencia, bien encauzadas, tienen unos grandes valores. De todo niño sano debe esperarse resistencia cuando él cree que se merman sus derechos naturales. No pongamos límites a todo, pues cortaremos las alas a la imaginación y a la creatividad.

La vida pide personas que reclamen y defiendan sus derechos.